Una adecuada intervención nutricional puede marcar la diferencia en la supervivencia y calidad de vida de los pacientes en diálisis. Investigaciones del Instituto Karolinska y la Universidad de Toronto han mostrado que el estado nutricional deficiente se asocia a mayores tasas de hospitalización y mortalidad.
La incorporación de dietistas renales en los equipos multidisciplinarios ha reducido la desnutrición proteico-energética y optimizado el manejo del potasio y fósforo. Además, se ha impulsado el uso de aplicaciones móviles para monitorear la ingesta y guiar en tiempo real.
Los expertos recomiendan una dieta individualizada, rica en proteínas de alto valor biológico y con una estricta vigilancia de micronutrientes críticos.
Respaldado por: Universidad de Toronto, Karolinska Institutet (Suecia)
