La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por una elevación de los niveles de glucemia (azúcar) en la sangre. Si esos niveles son muy altos o muy bajos pueden dar lugar a complicaciones agudas que hay que tratar de resolver de forma rápida. Los niveles de glucemia elevados y mantenidos durante mucho tiempo provocan daño en las arterias de todo el cuerpo, y a largo plazo deterioran y alteran diversos órganos, especialmente ojos, riñones, nervios, corazón y otros vasos sanguíneos.
Sus tipos
Existen básicamente dos tipos, la de tipo 1 y la de tipo 2, aunque también es frecuente verla en embarazadas:
Diabetes tipo 1: típica en edades tempranas de la vida, generalmente antes de los 30-40 años. En su tratamiento suele necesitar casi siempre insulina.
Diabetes tipo 2: es la más frecuente, generalmente se da en personas obesas y de edad más avanzada. No siempre necesita insulina, sobre todo en las fases tempranas de la enfermedad, y puede controlarse con dieta y fármacos antidiabéticos.
Diabetes gestacional: el embarazo es una situación que favorece el mal control del azúcar en sangre y que puede derivar en una diabetes gestacional. Por esta razón, aproximadamente en la semana 28 de gestación se realiza un test especial a todas las embarazadas, para valorar si existe.
Sus causas
El envejecimiento de la población y los cambios en los estilos de vida son los dos factores que más influyen en el incremento progresivo. Así, el cambio en los hábitos alimentarios y el creciente sedentarismo-inactividad física, que provocan obesidad, tienen como consecuencia directa que la enfermedad esté aumentando en casi todo el mundo.
Hay condicionantes que aumentan la probabilidad de desarrollar diabetes: la edad avanzada y la presencia de otras enfermedades como obesidad e hipertensión arterial, así como la historia familiar de diabetes, son factores que influyen notablemente en el desarrollo de esta enfermedad.
En algunos casos la diabetes puede ser secundaria a alguna circunstancia concreta: consumo de alcohol (sobre todo en el sexo masculino), algunos fármacos (corticoides, antiinflamatorios, anticonceptivos en mujeres), enfermedades renales, y otras.
